Género, tipo de discurso y modo textual
Aunque estos conceptos están relacionados, no significan exactamente lo mismo.
El género textual o discursivo corresponde a una forma de comunicación relativamente estable. Según Mijaíl Bajtín, los géneros surgen en las diferentes actividades humanas y conservan ciertas características reconocibles. Por ejemplo, una carta, un cuento, un poema, una crónica o un artículo académico son géneros distintos. Los reconocemos por su contenido, su estilo y, especialmente, por la manera como suelen estar organizados.
Esta organización se relaciona con lo que Teun van Dijk denomina superestructura: el armazón o esquema global que distribuye las partes de un texto. Una carta, por ejemplo, suele presentar saludo, cuerpo, despedida y firma. La superestructura ayuda a reconocer el género, aunque no es el único elemento que lo define.
El tipo de discurso se relaciona principalmente con la situación en la que ocurre la comunicación, con sus participantes y con la finalidad que cumple el texto. Desde la perspectiva de Patrick Charaudeau, debemos preguntarnos quién comunica, a quién se dirige, para qué lo hace, sobre qué habla y en qué circunstancias. Así, podemos encontrar discursos académicos, periodísticos, administrativos, científicos o políticos. Un mismo género puede utilizarse en contextos diferentes y adoptar funciones distintas.
Finalmente, los modos o secuencias textuales indican cómo se organiza internamente la información. Jean-Michel Adam distingue cinco secuencias principales:
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Narrativa: presenta acontecimientos o acciones que se desarrollan en el tiempo.
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Descriptiva: muestra las características de una persona, objeto, lugar o situación.
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Argumentativa: defiende una idea mediante razones o argumentos.
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Explicativa: permite comprender un fenómeno, concepto o problema.
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Dialogal: organiza el intercambio de intervenciones entre dos o más participantes.
Un texto no tiene que presentar una sola secuencia. Por ejemplo, una crónica puede ser principalmente narrativa, pero también contener fragmentos descriptivos, explicativos o dialogales. Por eso, al analizar un texto, conviene identificar tanto su género y su contexto de circulación como las formas discursivas que aparecen en su interior.
Referentes teóricos: Mijaíl Bajtín, Estética de la creación verbal; Teun van Dijk, Estructuras y funciones del discurso; Patrick Charaudeau, Gramática del sentido y de la expresión; y Jean-Michel Adam, Las secuencias textuales.
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